martes, 30 de abril de 2024

Reseña literaria de la obra "Antes que anochezca"

Día: 24 de abril de 2024

Obra: "Antes que anochezca". Autor: Reinaldo Arenas Fuentes

Reinaldo Arenas nació en 1943 en Aguas Claras (Cuba). Al final de su vida, deja su autobiografía “Antes que anochezca”, un testimonio personal y político, que comenzó a escribir en La Habana, escondido en el parque Lenin, antes de que llegara la noche y antes de que lo encontrara la policía, y que terminó de escribir antes de suicidarse, en New York, en 1990, enfermo de sida y triste por ver que, la dictadura de Castro, de la que huyó, aún continuaba. La obra fue publicada de manera póstuma en 1992.

Reinaldo era guajiro, tal como él mismo se definía, trabajaba en el campo y vivía en una familia humilde y numerosa, en la zona rural de Holguín. Para poder soportar la dura realidad de su vida, comienza a escribir desde muy joven, en la década de los cincuenta, “mi infancia fue el momento más literario de toda mi vida. Y eso se lo debo en gran medida a ese personaje mítico que fue mi abuela”. Su precoz adolescencia se vio marcada por la revolución cubana, y la oposición a la dictadura de Fidel Castro. En La Habana, Reinaldo trabajó en la Biblioteca Nacional: “Mientras caminaba por entre todos aquellos estantes, yo veía cómo destellaba desde cada libro la promesa de un misterio único”. “Sentarme a escribir era, y aún lo sigue siendo, algo extraordinario; yo me inspiraba (como un pianista) en el ritmo de aquellas teclas y ellas mismas me llevaban. Los párrafos se sucedían unos a otros como el oleaje del mar; unas veces más intensos y otras menos...”

Perseguido, humillado, encarcelado y torturado por su condición de homosexual y por expresarse libremente, Arenas tuvo que esconder su obra y volver a rehacerla, varias veces. El golpe determinante que marcará su caída, fue el hecho de mandar clandestinamente sus manuscritos al extranjero, la publicación en Francia, (1968), y en México (1969) de su novela “El mundo alucinante”. Trabajó en la plantación cañera El Central, donde escribió poemas que luego publicó en el exilio. Arenas fue acusado de corrupción de menores y comportamiento contrarrevolucionario, por lo que ingresó en la cárcel de El Morro (1975-76), experiencia que le marcó profundamente y que le hizo odiar el sistema castrista. En 1980 logró salir del país en medio del éxodo del Mariel. Pero el exilio no será la solución a su rebeldía; es más, enseguida reniega del también asfixiante ambiente cubano de Miami. “No tardé, desde luego, en sentir nostalgias de Cuba, de la Habana Vieja, pero mi memoria enfurecida fue más poderosa que cualquier nostalgia”. Luego en Nueva York es donde más añoraba su tierra: el calor humano, la luz del Caribe, el mestizaje, la risa y el humor.

En el exilio tenía la necesidad de dejar constancia del sufrimiento padecido y de que el mundo sintiera, se estremeciera y comprendiera la dura vida de los cubanos. Por ello, la intención del autor en “Antes que anochezca” era hacer llegar y conmover a sus lectores con la realidad que tan descriptivamente había detallado en sus obras literarias. Por ello, Arenas en su autobiografía, ademas del erotismo y de la homosexualidad, detalla de manera rigurosa la vida en Cuba, la que le tocó vivir, analizándola como sólo un escritor de su talla puede hacer, con la máxima sensibilidad, manifestando su amor por la vida, esa que su abuela le enseñó, ésa que su admirado Lezama le impregnó, y ésa que el mar le regaló.

La literatura fue su refugio, con ella pudo sobrevivir, resistir y expresar su drama, su desdicha y su soledad, defendiendo la libertad y la imaginación, en un ambiente siempre hostil en el que tuvo que combatir la pobreza, la ignorancia, la censura, la persecución, el exilio y la muerte. Reinaldo consiguió así la simbiosis perfecta vida-obra, siendo su lema vital: “grito, luego existo”. 

 

 

Redacción de la reseña: María José García del Real

 

miércoles, 10 de abril de 2024

Reseña colectiva de la película "Los niños de Winton"

Día: 9 de abril de 2024.

Gran parte del grupo del CineFórum de la Asociación Arteapuntas acudimos a nuestra cita mensual con el cine para ver la película "Los niños de Winton" (James Hawes, 2023). He aquí la reseña que toma en cuenta las opiniones de los asistentes.

Es difícil no conmoverse con "Los Niños de Winton”. Esta película relata la historia de un filántropo que salvó a 669 niños judíos en la víspera a la II Guerra Mundial. Nos sumerge en la vida de Nicholas Winton cuando organizó una serie de viajes en tren para poner a salvo a niños y niñas desde Praga hasta Londres, lejos del horror nazi. El guion esta basado  en los hechos reales descritos en el libro de una de las hijas de Winton titulado: “If It's Not Impossible...: The Life of Sir Nicholas Winton” (Barbara Winton, 2014).

El film puede parecer contado de forma convencional pero en realidad no lo es. El director James Hawes logra transmitir las ideas fundamentales de la obra literaria, poniendo toda su experiencia técnica obtenida durante años en la televisión británica. El montaje resulta magistral por la hábil combinación de tiempos al intercalar las vivencias de los años 80 con los “flashbacks” de 1939. Con esto nos muestra la complejidad de las emociones y los desafíos que enfrentó Winton durante ese período oscuro de la historia.

La película destaca, además de por su montaje, por su banda sonora la cual expresa sentimientos de tristeza, acordes con la dureza de la situación. La estética está cuidada,  en parte, gracias al proceso de etalonaje que aporta una atmósfera distinta e identificativa del pasado y del presente; reflejan tanto la alegría como el dolor de la guerra. Los encuadres más recordados han sido los primeros planos, los paisajes y el primer contacto de Winton con los niños en el campo de refugiados.

El trabajo del protagonista, Anthony Hopkins, es elogiado en general por su "impecable interpretación", pese a que emocionó más a unos que a otros. La actuación de la actriz Helena Bonham Carter es destacable por todos, en el rol de la madre de Winton, Es ella quien le transmite los principales valores a su hijo que, posteriormente, le inspiran a liderar semejante labor humanitaria.

Otro aspecto interesante es el final. Mientras que para unos fue una escena apegada a la historia real, para otros bastaba con finalizar la película en el emotivo momento del plató de televisión. De cualquier modo, podemos destacar la fortaleza, tanto física como mental, de un personaje que consiguió su propósito, luchar contra sus fantasmas y frustraciones, y a la vez, conservar el equilibrio familiar.

Cerramos con dos frases destacables del personaje principal, por su profundidad: “He tenido que parar mi imaginación para no volverme loco" y "El que salva una vida, salva al mundo”. En resumen, "Los Niños de Winton" es un tributo a la fortaleza del espíritu humano, un recordatorio de que los actos de bondad son los que en realidad nos definen como seres humanos.

El grupo del CineFórum frente al sitio de encuentro.
 

Calificación grupal: 4 estrellas
 
 
 
 
 
Reseña escrita por: Jacqueline Sánchez Carrero

lunes, 8 de abril de 2024

Visita a Arrabales: Triana III

 Día 6 de abril de 2024

Atrium nos lleva a un bonito paseo por Triana para conocer los límites y diferencias entre los distintos conjuntos de casas del Barrio León, construido en 1923 en tierras de la Huerta La Torrecilla propiedad de José León; de San Gonzalo, también en este espacio pero más tardío en su edificación 1938,
denominado así por Gonzalo Queipo de Llano; la zona del Tardón que despunta en 1950 y el
Barrio Voluntad, casas de protección oficial para los trabajadores de la fábrica de cerámica
Mensaque. Finalizamos la visita degustando la rica gastronomía trianera.